Arquitectura de señales y fricciones
Coloca a la vista solo lo que invita a avanzar: cuaderno, lista vital, agua. Esconde aquello que roba enfoque: móvil, pestañas tentadoras, notificaciones. Añade pequeñas fricciones a hábitos indeseados y facilidades a los valiosos. Tu entorno se convierte en aliado silencioso que regula energía.